Nunca en domingo (1960)
Título original:
Never on Sunday (Ποτέ Την Κυριακή)
País:
Grecia
Director:
Jules Dassin
Guion:
Jules Dassin
Intérpretes:
Melina Mercouri, Jules Dassin, Giorgos Foundas, titos Vandis, Mitsos Liguisos,
Dimitris Papamichael
Música:
Manos Hadzidakis
Fotografía:
Jacques Natteau
Productora:
Coproducción Grecia-Estados Unidos, Melinafilm, Lopert Pictures Corporation
Año de producción:
1960
Duración:
01:29:11
Género:
Drama, Comedia
Ilya (Melina
Mercouri) es la persona más popular del Pireo, el barrio portuario de
Atenas; es una prostituta enérgica, llena de vida y con sentido del humor. Cada
día se baña en el puerto y se divierte con marineros y pescadores. Los
domingos, descansa… pero mantiene abierta su casa y ofrece a todos comida,
bebida y canciones.
Homero Thrace (Jules
Dassin) es un filósofo “amateur”, nacido en Middletown (Connecticut,
U.S.A.), que viaja a Grecia en busca de los motivos por los que ha perdido su
antiguo esplendor.
Al conocer a Ilya decide “redimirla”,
sin darse cuenta de que sus esfuerzos son aprovechados por el “Señor Sin Cara”
(Alexis Solomos), que quiere retirar de
circulación a Ilya porque, con sus ideas de libertad e independencia,
revoluciona a las demás putas.
Versión:
Multilingüe con varios subts. (*)
Formato:
.avi
Calidad:
DVDrip
Resolución:
720x464
Tamaño:
2.55 GB
(*)
Idiomas: Inglés, alemán, francés, italiano, español. Subts.: español, francés,
griego, inglés, italiano.
Nota:
En la carpeta va incluido el archivo .avi, los subtítulos .srt y la banda
sonora original.
Versión: VO + subts. español e inglés
Formato:
.mp4
Calidad:
WEBRip
Resolución:
1188x720
Tamaño:
852,5 MB
Nota: En la carpeta de descarga también está incluida la Banda sonora original.
Curiosidades
varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y (no siempre) un poco de rollo de
mi cosecha
La canción “Los niños del Pireo” (Τα
Παιδιά του Πειραιά), con música y letra de Manos Hadzidakis, que en la película canta
Melina Mercouri, ganó el Óscar a la mejor canción, y ésta fue la primera vez
que lo consiguió una canción de una película extranjera. La segunda vez lo ganó
“Al otro lado del río”, compuesta por Jorge Drexler para “Diarios de
motocicleta”.
“Nunca en domingo” se presentó a competición en el Festival de Cannes de 1960 aspirando a la Palma de Oro con, entre otras, “La aventura” (Michelangelo Antonioni), “Los golfos” (Carlos Saura), “La Dolce Vita” (Federico Fellini), “La evasión” (Jacques Becker), “Con él llegó el escándalo” (Vincente Minnelli), “Macario” (Roberto Gavaldón), “Los dientes del diablo” (Nicholas Ray), “Moderato Cantabile” (Peter Brook), “Hijos y amantes” (Jack Cardiff), “El manantial de la doncella” (Ingmar Bergman), “La joven” (Luis Buñuel)…
Y fuera de competición se exhibió “Ben-Hur”,
de William Wyler.
La Palma de Oro fue para “La Dolce Vita”
y el premio de interpretación femenina se repartió ex aequo entre Jeanne Moreau
(por “Moderato Cantabile”) y Melina Mercouri (por “Nunca en domingo”).
Melina Mercouri
Melina Mercouri, debutó en el cine en “Stella”, dirigida por Michael
Cacoyannis en 1955. La película protagonizada por la actriz y Giorgos Foundas,
se presentó en el festival de Cannes de ese año
Maria Amalia Mercouri, nació en Atenas
en 1920. Su padre, Stamatis Mercouris, fue oficial del ejército de caballería
y, posteriormente miembro del Parlamento Griego y Ministro de Orden Público, y
su madre, Eirini Lappa provenía de una de las familias más ricas de Grecia. Su
abuelo paterno fue durante muchos años alcalde de Atenas.
Cuando Melina terminó sus estudios se
matriculó en la Escuela Nacional de Arte Dramático donde finalizó en 1944,
comenzando inmediatamente su carrera profesional, en 1945, interpretando el
papel protagonista de la obra de Eugene O’Neill “El luto le sienta bien a
Electra”.
No fue, sin embargo, hasta 1949 cuando
alcanzó la consagración definitiva, y lo hizo interpretando a Blanche DuBois,
la protagonista de “Un tranvía llamado Deseo”. Fue el primero de los grandes
éxitos que alcanzaría a partir de ese momento.
En 1950 se trasladó a París donde
continuó su carrera como actriz y cantante y conoció a escritores como Colette,
Jean Paul Sartre y Françoise Sagan, y dramaturgos como Jacques Deval, Marcel
Achard o Jean Cocteau, cuyas obras interpretó en los escenarios antes de
regresar a Grecia en 1955.
Lo hizo para protagonizar su primera película, “Stella”, dirigida por Michael Cacoyannis, en la que tenía como coprotagonista a Giorgos Foundas, que interpreta a Tonio en “Nunca en domingo”. La película tuvo buena acogida en el Festival de Cannes y le dio a la actriz la oportunidad de conocer a Jules Dassin, que en el mismo festival ganó el premio al mejor director por su película “Rififí”. Desde ese momento compartieron vida y carrera hasta la muerte de la actriz en 1994.
Melina y Jules
La primera película que rodaron juntos fue “El que debe morir”, basada en la novela de Nikos Kazantzakis “Cristo de nuevo crucificado”. Filmada en coproducción entre Francia e Italia se presentó en el Festival de Cannes, donde consiguió una mención especial.
Todavía rodaron juntos “La ley”, en 1959, antes de conseguir el que fue su gran éxito al año
siguiente: “Nunca en domingo”, por el que Melina recibió el premio de
interpretación en el festival de Cannes y fue candidata al Óscar y al BAFTA de
la Academia del Cine Británica.
La siguiente, rodada de nuevo con Jules
Dassin, “Fedra”, en 1962 y con Anthony Perkins y Raf Vallone como compañeros,
de nuevo le supuso a la actriz nuevas candidaturas al BAFTA y al Globo de Oro.
Siguió encadenando éxitos y
reconocimientos, pues su siguiente colaboración con Dassin supuso de nuevo para
Melina Mercouri la candidatura al Globo de Oro en 1964 y el premio David de
Donatello. La película fue “Topkapi”, una divertidísima película con un magnífico
reparto (Maximillian Schell, Peter Ustinov, Robert Morley y Akim Tamiroff,
entre otros) que consiguió el Óscar al mejor actor de reparto para Peter
Ustinov.
Paralelamente a los trabajos con Jules
Dassin, Melina rodó bajo la dirección de otros grandes directores: Joseph Losey
(“The Gypsy and the Gentleman”, 1958), Vittorio De Sica (“El juicio universal”,
1961), Carl Foreman (“Los vencedores”, 1963), Juan Antonio Bardem (“Los pianos
mecánicos”, 1965), Ronald Neame (“Espías
en acción”, 1966), Norman Jewison (“Los locos años de Chicago”, 1969), Guy
Green (“Una vez no basta”, 1975) y Michael Lindsay-Hogg (“Malas costumbres”,
1977, en la que compartía cabecera de reparto con Glenda Jackson y Geraldine
Page).
No abandonó tampoco los escenarios
teatrales donde igualmente triunfó tanto en Grecia, con la adaptación de “Dulce
pájaro de juventud”, como en Estados Unidos donde estrenó en Broadway y mantuvo
en cartel durante un año “Ilya, Darling”, la versión musical de su gran éxito
“Nunca en domingo”, por la que consiguió la candidatura al Tony Award.
Regresó a Grecia para conseguir nuevos
éxitos representando “La ópera de tres peniques”, “Medea” “La Orestiada” y
reponer “Dulce pájaro de juventud”.
Dirigidas por
quien desde 1966 fue su marido, Jules Dassin, interpretó las siguientes
películas: “El que debe morir” (1957), “La ley” (1959), “Nunca en domingo”
(1960), “Fedra” (1962), “Topkapi” (1964), “Las 10.30 de una noche de verano”
(1966), “Promesa al amanecer” (1970), “The Rehearsal” (El ensayo) (1974) y “Gritos
de pasión” (1978), con la que la actriz se retiró del cine.
Además de sus actividades como actriz y
cantante, que nunca abandonó, se distinguió también por su activismo político
empeñada en acabar con la Dictadura de los Coroneles que, tras el golpe de
estado de los coroneles Georgios Papadopoulos y Stylanos Pattakos el 21 de
abril de 1967, gobernó Grecia hasta julio de 1974.
Melina, que desde el 11 de abril de 1967 se encontraba representando en Nueva York “Ilya Darling”, condenó desde el principio el golpe militar, lo que le costó no poder regresar a su país durante todo el periodo que duró la dictadura además de que el Régimen la declarase persona no grata y la desposeyera de la nacionalidad griega. Ante esto, la actriz declaró: “Nací griega y moriré griega. Stylanos Pattakos nació siendo fascista y morirá siendo fascista”. Así, “Nací griega”, tituló Melina Mercouri en 1971 su autobiografía, publicada en España por Dopesa en 1972.
Melina parlamentaria
Cuando, en 1974, tras un referéndum, se
reinstauró en Grecia la democracia, Melina Mercouri se convirtió en miembro del
Parlamento Griego y en 1981 conseguiría ser la primera mujer en ocupar el
Ministerio de Cultura, puesto en el que se mantendría durante dos legislaturas,
hasta 1989. Entre 1993 y 1994 volvió a ocupar el mismo cargo, que aún ejercía
cuando falleció en Nueva York, a consecuencia de un cáncer de pulmón.
Durante su primer mandato logró la
institución de la Capitalidad Europea de la Cultura, título que durante un año,
y cada cuatro, ostenta una ciudad europea. La primera, en 1985, fue Atenas.
Melina y el Partenón
Otra de sus luchas al frente del
Ministerio de Cultura fue conseguir la devolución a Grecia de los mármoles del
Partenón que durante el periodo comprendido entre 1801 y 1812 habían sido
trasladados a Gran Bretaña por Thomas Bruce, séptimo Conde de Elgin. Todos los
esfuerzos puestos en su empeño resultaron, desgraciadamente, infructuosos y la
colección, que incluye numerosas esculturas de Fidias y sus discípulos, así
como inscripciones y frisos que formaban parte del Partenón y otros edificios
de la Acrópolis de Atenas continúan en el Museo Británico de Londres.
En cierta ocasión, preguntada por un
periodista sobre quién le hubiese gustado ser, de no haber sido Melina
Mercouri, respondió sin titubear que le hubiera gustado ser Greta Garbo o
Dolores Ibárruri.
Tras su fallecimiento en Nueva York, el
6 de marzo de 1994, su cuerpo fue trasladado a Grecia donde, con honores de
Estado, recibió sepultura en el Primer Cementerio de Atenas.










Comentarios
Publicar un comentario