La dama de las camelias (1921)

 


 

Título original: Camille

País: Estados Unidos

Director: Ray C. Smallwood

Guion: June Mathis (Novela: Alejandro Dumas hijo)

Música: Película muda. Música: Peter Vantine, (2002)

Fotografía: Rudolph J. Bergquist (B&W)

Productora: Nazimova Productions

Intérpretes: Alla Nazimova, Rudolph Valentino, Rex Cherryman, Arthur Hoyt, Zeffie Tilbury,. Patsy Ruth Miller, Elinor Oliver, William Orlamond, Consuelo Flowerton

Año de producción: 1921

Duración: 01:09:52

Género: Drama, Romance, Cine Mudo

Grupos: Adaptaciones de Alejandro Dumas, hijo

 

Sinopsis:

Seguro que todos sabéis de qué va la peli, ¿verdad? Esta es una de las primeras versiones -antes que ésta ya se habían hecho varias (*)- de la obra de Alejandro Dumas, hijo, “La dama de las camelias”:

 

Margarita Gautier (Alla Nazimova), una famosa cortesana, disfruta la vida a tope sin pensar en otra cosa que en divertirse y acumular amante tras amante. Hasta que conoce a Armando (Rodolfo Valentino), un joven estudiante de leyes del cual se enamora. Entonces trata con todas sus fuerzas de dejar atrás su pasado y comenzar con él una nueva vida. Pero la felicidad de ambos jóvenes se ve truncada cuando el padre de Armando (William Orlamond)…

Bueno,  ya vale, que habíamos quedado en que todos sabéis de qué va la peli, ¿no? Pues ya está.

Si queréis descargarla ya sabéis cómo se hace, se pincha en el enlace de más abajo y bla, bla, bla… Espero que os guste.

 

(*) Al final de este post dejo una relación, ni mucho menos exhaustiva, de las que se rodaron antes que esta de la Nazimova y algunas otras posteriores.

 

Versión: VO + Subtítulos españoles

Formato: .avi

Calidad: DVDRip

Tamaño: 556.5 MB

La dama de las camelias (1921)

 

Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha

Aunque vista con ojos de hoy la película tiene un cierto encanto exótico con sus fastuosos decorados art decó, la intención, cuando se rodó, era la de dar un tratamiento contemporáneo a la historia, de ahí que en los títulos de la película se anuncie ésta como una “versión modernizada de “La dama de las Camelias” y se nos pregunte “¿Por qué no una dama de las camelias de hoy, viviendo la misma historia en esta generación?”.

La dirección artística era de Natacha Rambova (decorados y vestuario), de quien se rumoreaba que era la amante de Alla Nazimova, y que en 1923 se convertiría en la segunda esposa de Valentino.


Cuando a Nazimova le presentaron a un, por entonces, desconocido Rodolfo Valentino, su primera reacción fue:

How dare you bring that gigolo to my table? How dare you introduce that pimp to Nazimova?

o lo que es lo mismo:

¿Cómo te atreves a traer a este gigoló a mi mesa?  ¿Cómo te atreves a presentarle este macarra a Nazimova?

Por eso no es de extrañar que, llegado el momento de trabajar juntos, la diva, que además tenía un olfato especial para descubrir a alguien capaz de robarle protagonismo, intentara por todos los medios -y lo consiguiese- reducir considerablemente el papel de Rodolfo Valentino. Llegó al extremo de exigir cambios en el guion con el fin de que Armando no estuviese presente cuando muere Margarita,  asegurándose de este modo que en la escena cumbre nadie pudiera robarle un ápice de protagonismo.

 

 Pero Valentino, que había empezado a coger carrerilla en 1914, cuando consiguió su primer papel (como extra y sin ser citado en los créditos) en “La batalla de los sexos”, y tenía a sus espaldas la intervención en otros veintitrés títulos (**) llegaba “sobrao” a 1921.

 

(**) Si bien es cierto que en todos con intervenciones muy secundarias, cuando no de extra sin acreditación en los títulos, o apareciendo bajo diferentes nombres: Rudolpho De Valentina, Rudolpho di Valentina,  Rodolfo di Valentini, Rudolpho De Valintine, Rodolpho De Valentina, Rudolph Volantino, Rodolph Valentine, Rudolfo Valentino, Rudolph Valentine, Rodolph Valentino…

Ese año fue el de su espectacular despegue. Además de “La dama de las camelias”, rodó, y se estrenaron, dos de sus mayores éxitos: “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” y “El Caíd”.

Lamentablemente  sólo cinco años y diez películas después fallecía a causa de una peritonitis, dejando tras de sí una leyenda como pocos han igualado.

Su funeral en Nueva York fue multitudinario y posteriormente su cuerpo fue trasladado a Los Ángeles, donde se celebró un segundo funeral y fue enterrado en una tumba cedida por quien había sido representante y amiga personal del actor, June Mathis. Valentino había muerto completamente arruinado y dejando tras sí deudas por un valor superior a tres millones de dólares.

Su última película fue “El hijo del Caíd”, que se estrenó dos semanas después de su muerte y en la que repitió un personaje que contribuyó enormemente a su fama y al que siempre quedó asociado.

Por lo que respecta a Nazimova, tras “La dama de las Camelias”  continuó produciendo sus propios films y en años posteriores rodó “Casa de muñecas” (1922) y “Salomé” (1923). Esta última, que codirigió con Charles Bryant, con quien por entonces estaba casada, fue considerada escandalosa para la época; constituyó además un fracaso económico del que nunca se repuso completamente. Continuó simultaneando cine y teatro y en 1925 abandonó el cine, al que sólo regresó, en breves apariciones en papeles secundarios, en la década de 1940.

En 1941 intervino en  “Sangre y arena”, “remake” de otro de los grandes éxitos de Valentino (Sangre y Arena”, dirigida por Fred Niblo en 1922), en esta ocasión dirigido por Rouben Mamoulian e interpretado por Tyrone Power, Rita Hayworth y Linda Darnell. La Nazimova interpretaba a la Sra. Angustias, madre del protagonista.

Falleció a causa de una trombosis, en Los Ángeles, el 13 de julio de 1945.

En la correspondiente página de Internet Movie Database (IMDb) hay treinta y un comentarios sobre la película, os dejo aquí, traducidos, tres de ellos. Si estáis interesados en leerlos todos podéis pinchar aquí: Comentarios en IMDb sobre “La dama delas camelias” (1921)

 

Exquisita obra maestra que merece una resurrección

Esta película tan desacreditada es realmente una de los mejores films de los primeros años veinte. Por supuesto es difícil no establecer comparaciones entre cualquier “dama de las camelias” y la definitiva creación de Garbo, pero este es un magnífico ejemplo, más exuberante pero no menos brillante, de otro estilo interpretativo.

Nazimova, considerada una de las grandes actrices de su época, está magnífica dando vida a Margarita; su pasión y su vitalidad son explosivas. Los momentos tranquilos (por ejemplo cuando juega con las camelias después de haber tomado la decisión de abandonar a Armando) son emocionantes. También está sensacional luciendo altos peinados y extravagantes vestidos. Y Valentino le da una réplica perfecta. Raramente alcanzó una interpretación tan sutil y cálida. Supera con creces la de Robert Taylor.

Está también la dirección artística de la que pronto sería Madame Valentino: Natacha Rambova. A menudo se le reprocha que estuviera a punto de acabar con la carrera de su marido, pero los decorados y figurines de esta película resultan revolucionarios y aportan al film un toque inolvidable de expresionismo europeo. Sospecho que era un genio a quien nunca le permitieron volar libremente.

Les animo a que vean esta película. Creo que deberían reestrenarla. Con toda seguridad fue muy por delante de su tiempo

David Atfield (Canberra, Australia) 25 de octubre de 1999

 

 

Visualmente fascinante. Valentino bien, Nazimova tiene momentos.

La dirección artística y diseño de vestuario de esta actualizada versión del clásico son extraordinariamente imaginativos. Valentino ofrece una de sus mejores interpretaciones: es el Armando perfecto cuando pierde el control al repudiar a Margarita ante todos los jugadores del casino. Nazimova está sobreactuada cuando el personaje requiere que sea vibrante y expresiva -llena de clichés y amaneramiento- pero en los momentos tranquilos está controlada, sutil, sensible y convincente. La escena de su muerte es tan memorable como la de Garbo -tratando de conmover a los subastadores que hacen el inventario de sus bienes mientras ella agoniza en su lecho- (una secuencia que nos recuerda la de las arpías llevándose las sábanas de la cama en la que yace el cuerpo frío y muerto de Scrooge). Por todo ello me parece un film fascinante, pero demasiado corto.

Merece verse.

Arne Andersen (Putney, Vermont. USA), 31 de Julio de 2001




Una poco común pero inesperadamente interesante dama de las camelias muda

Aunque esta versión muda de “La dama de las camelias” de 1921 no eclipsará la posterior de Garbo, resulta, por derecho propio, un film inesperadamente entretenido.

La historia de Dumas se actualizó hasta la época posterior a la Primera Guerra Mundial y contó con la interpretación de Alla Nazimova dando vida a la trágica dama de las camelias. Físicamente la Nazimova no logra convencer al espectador de que fuera capaz de hacer caer en sus redes a ningún joven o conseguir que un rico protector le regalase costosas joyas a cambio de sus favores. Sin embargo interpreta a Margarita con el estilo grandilocuente habitual en la época y, de haber vivido, hubiera sido una estupenda Norma Desmond en El crepúsculo de los dioses”. Dos años después de “La dama de las camelias”, una Nazimova de cuarenta y cuatro años interpretó a una adolescente Salomé (el papel que escribe Norma Desmond para que le sirva como vehículo de su reaparición). La versión de la Nazimova nos permite vislumbrar lo que hubiera podido ser la película de Norma Desmond.

Al igual que en “Salomé”, los peinados, vestidos y gestos de la Nazimova en “La dama de las camelias” compensan su falta de atractivo físico y el espectador no tiene reparo en aceptar que Valentino sucumba a sus encantos. Por el contrario Valentino no logra aquí el registro, ni físico ni emocional, que alcanzó en films posteriores.

Natacha Rambova, que posteriormente se casaría con Valentino, diseñó el vestuario y los decorados que aportan al film una sorprendente dimensión. Sus poco convencionales diseños para la “Salomé” de Nazimova recuerdan el inspirado trabajo de Aubrey Beardsley. (***)

En líneas generales la dirección de “La dama de las camelias” no apasiona aunque sea competente, pero la historia está bien contada, y si bien es cierto  que no puede considerarse un ejemplo de cine mudo del más alto nivel artístico, ni siquiera un producto típico de cine comercial de la época, “La dama de las camelias” nos ofrece una interpretación estelar de una de las más excéntricas actrices de su tiempo y nos permite apreciar a uno de los grandes astros de los años veinte en una de sus primeras interpretaciones.

dglink (Alexandria, Virginia – USA) 10 de noviembre de 2005

 


(***) Aubrey Vincent Beardsley, pintor e ilustrador inglés nacido en Brighton el 21 de agosto de 1872.

Sus dibujos a tinta china, muy influenciados por la técnica del grabado japonés, ponen de relieve lo grotesco, lo decadente y lo erótico. Fue una de las figuras principales del movimiento estético en el que también se incluía Oscar Wilde, de quien fue amigo personal. Su contribución al desarrollo del Art Nouveau fue muy significativa a pesar de su corta carrera, truncada en pleno éxito por su temprana muerte a los veinticinco años. Falleció de tuberculosis en Menton, Francia, el 18 de marzo de 1898.

Fue uno de los más notables críticos de la sociedad victoriana, satírico e implacable, y su obra despertó, a partes iguales, admiración y escándalo.

 

LA DAMA DE LAS CAMELIAS EN EL CINE

En los primeros tiempos del cine, varias cinematografías vieron las posibilidades de adaptación de “La dama de las camelias”. La primera versión conocida corresponde al danés Viggo Larsen (“Kameliadamen”), un cortometraje de apenas doce minutos dirigido en 1907.

La segunda corresponde al cine italiano. Otro cortometraje de apenas quince minutos, “La signora dalle Camelie”, dirigido en 1909 por Ugo Falena; otra versión italiana, con el mismo título, es la de 1915, protagonizada por la gran Francesca Bertini y Gustavo Serena, que también dirigió la película La dama de las camelias”. El mismo año Baldasarre Negroni dirige a Hesperia (nombre artístico de Olga Mambelli) en otra versión rodada en secreto con la intención de adelantarse al estreno de la de Serena. Se estrenó, en efecto, antes pero no logró eclipsar el éxito de la protagonizada por la Bertini.

En 1911 Louis Mercaton dirige la primera adaptación francesa (“La dame aux camélias”), con Sarah Bernhardt como protagonista, y en 1915 Albert Capellani dirige la primera estadounidense, “Camille”, dos años antes de la protagonizada por Theda Bara, con el mismo título, “Camille”, y dirigida por J. Gordon Edwards.

El cine alemán también tiene dos versiones de la historia: la interpretada por Erna Morena (“Prima Vera”, dirigida por Paul Leni en 1917), y la de Pola Negri, en 1921 (“Arme Violetta”, dirigida por Paul L. Stein).

De nuevo en Estados Unidos, y en 1921, “La dama de las camelias” sirve para  lucimiento del dúo

Alla Nazimova y Rodolfo Valentino; la Nazimova también asumió la dirección.  Cinco años después Norma Talmadge, de la mano de Fred Niblo, se suma a la lista de intérpretes de nuestra heroína en “Margarita Gautier” (“Camille”).

Todas las hasta ahora citadas son mudas. Habrá que esperar hasta 1936 para que George Cukor dirija la primera versión sonora, “Margarita Gautier” (Camille) que es también la más conocida de todas cuantas se han hecho, y que protagonizaron Greta Garbo y Robert Taylor.

Posteriormente la novela ha tenido numerosas otras adaptaciones.

Traviata ’53”, dirigida, en 1953, por Vittorio Cottafavi, protagonizada por Barbara Laage, Armando Francioli y Eduardo De Filippo.

Camelia”, dirigida por Roberto Gavaldón en 1954 contó con la bellísima María Félix en el papel protagonista, acompañada por Jorge Mistral.

En 1962 el cine español también versionó el mito, que interpretó Sara Montiel. La película se titulaba “La bella Lola” y estaba dirigida por Alfonso Balcázar.

La verdadera historia de la dama de las camelias”, de Mauro Bolognini, 1987.

No os vayáis a pensar que son las únicas. Pero me parece que como muestra bastan estos botones, sin olvidarnos tampoco de las numerosas versiones que, tanto para el cine como para la televisión, ha tenido la ópera de Verdi. Quizá la más conocida sea la realizada por Franco Zeffirelli en 1982: “La Traviata”.

 


 

 

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