Camelia (1954)

 

Título original: Camelia

País: México

Director: Roberto Gavaldón

Guion: José Arenas, Edmundo Báez, Roberto Gavaldón, Gregorio Walerstein (Novela: Alejandro Dumas hijo)

Música: Felipe Bermejo, Antonio Díaz Conde

Fotografía: Gabriel Figueroa (B&W)

Productora: Co-production México-España; Cinematográfica Filmex S.A, Suevia Films

Intérpretes: María Félix, Jorge Mistral, Renée Dumas, Miguel Ángel Ferriz, Eduardo Alcaraz, Miguel Aceves Mejía, Manuel Arvide, José Baviera, Lonka Becker, Jorge Casanova, Fernando Casanova, Florencio Castello, José Chávez, Enrique del Castillo, Enrique Díaz 'Indiano', Emilio Garibay, Ramón Gay, Lupe Inclán, Francisco Llopis, Carlos Martínez Baena, Ángel Merino, Carlos Múzquiz, Carlos Navarro, Angelina Regis

Año de producción: 1954

Duración: 01:46:50

Género: Drama, Romance

Grupos: Adaptaciones de Alejandro Dumas hijo


Sinopsis:

Camelia Peral (María Félix), una famosa actriz que guarda en su pasado algunos secretos, es indiferente a los galanteos del torero Rafael Torres (Jorge Mistral), pero no tarda en darse cuenta de que están hechos el uno para el otro.

Versión: Original en castellano

Formato: .avi

Calidad: DVDRip

Tamaño: 899 MB

Camelia

 

Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha

Decididamente no está entre las mejores películas de su protagonista, pero qué queréis, hay actrices y actores, o viceversa, que sin estar especialmente dotados para la interpretación tienen el don de subyugar al espectador tan pronto aparecen en pantalla.

Es el caso de María Félix. “María Bonita”. “La Doña”.

Desde su debut en 1943 en "El peñón de las ánimas" hasta 1971, María F´élix protagonizó 47 películas.

Esta “Camelia” no es sino una versión más de “La dama de las camelias” pero con algunos giros argumentales que, sin modificar la esencia del original, la hacen ligeramente diferente.

En el Blog podéis encontrar estas otras versiones:

La dama de las camelias” dirigida en 1915 por Gustavo Serena, protagonizada por Francesca Bertini y el propio Gustavo Serena.    

La dama de las camelias”, dirigida en 1921 por Ray C. Smallwood y    , protagonizada por Nazimova y Rodolfo Valentino.

Margarita Gautier”, dirigida por George Cukor y protagonizada por Greta Garbo y Robert Taylor. Fue en 1936 y puede considerarse la mejor de todas y ¡cómo no! todo un clásico.

Traviata ‘53”, protagonizada por Barbara Laage

María de los Ángeles Félix Güereña, nació en Álamos, Sonora (Méjico) el 8 de abril de 1914. Fue hija de Bernardo Félix, descendiente de indios yaqui. Su madre se llamaba Josefina Güereña, de ascendencia española. Tuvo once hermanos: Josefina, María de la Paz, Pablo, Bernardo, Miguel, María Mercedes, Fernando, Victoria Eugenia, Ricardo, Benjamín y Ana María del Sacramento.

Destacó muy pronto por su belleza y siendo muy joven ganó su primer concurso como “reina de la belleza” en el instituto donde cursaba estudios. Su carácter rebelde e independiente la llevó a un pronto matrimonio, en contra de la voluntad de sus padres, con Enrique Álvarez, representante de una firma de cosméticos, con quien tuvo su único hijo. Sin embargo la unión acabó pronto en divorcio, marchando poco después María a Ciudad de Méjico. Allí, tras un encuentro casual con Fernando Palacios, quien admirado por su belleza le ofreció de inmediato un papel en el cine, su vida cambió por completo.

Su primera película, en 1942, fue “El peñón de las ánimas” en la que también trabajaba Jorge Negrete. De hecho la “estrella” era Jorge Negrete que ya gozaba de gran popularidad en México. Del encuentro de los dos saltaron chispas, pero no de amor precisamente. Negrete quería imponer como coprotagonista a Gloria Marín, por entonces su novia, lo que causó un enfrentamiento que duró todo el rodaje y que trajo de cabeza a todo el equipo.

El haber compartido pantalla con todo un ídolo, por más que su relación hubiera sido desastrosa, supuso para María colocarse, de golpe, en la cima de una popularidad que no abandonaría nunca.

En 1943, protagonizó “Doña Bárbara”, según la novela del escritor venezolano Rómulo Gallegos, quien también escribió el guion y los diálogos y que, al conocer a la actriz, dejó claro, sin ningún género de dudas que María “¡Es ella! ¡Es mi Doña Bárbara!”. Así, de este modo nació el apelativo de “La Doña” con que se conoció siempre a María Félix, quien a partir de ese momento ya no interpretó más que a protagonistas.

Ese mismo año conoce a quien sería su segundo marido añadiendo más leña al fuego de su ya enorme popularidad al contraer matrimonio con una gloria nacional como era el compositor Agustín Lara, que le dedicó numerosas composiciones, entre ellas la canción “María Bonita”. Su unión duró tan sólo cinco años y estuvo marcada por un amor tempestuoso y los enfermizos celos del músico, que no soportaba estar separado de ella ni un momento.

“Doña Bárbara”, dirigida por Fernando de Fuentes fue la primera de las tres películas que rodaron juntos (“La mujer sin alma”, en 1944 y “La devoradora”, en 1946 fueron las otras dos) y que hicieron de María Félix el prototipo de la “vampiresa del cine mejicano” con el que ella misma no parece que estaba muy conforme y que abandonó definitivamente cuando comenzó su colaboración con Emilio “el Indio” Fernández, con quien realizaría tres películas que la consagraron internacionalmente: “Enamorada”, “Río escondido” y “Maclovia”.

 

Con toda esta fama no tardó Hollywood en llamar a sus puertas, pero ella se negó siempre a trabajar en Estados Unidos alegando que no le apetecía aprender inglés y dando, además, una razón más contundente “Las indias las interpreto en mi país. Fuera sólo hago papeles de reina…”

Contratada por el productor español Cesáreo González interpreta también varias películas en España: “Mare Nostrum” y “La noche del sábado”, ambas de Rafael Gil en 1948 y 1950 respectivamente; el mismo año, 1950, rueda “La corona negra”, en coproducción con Francia y dirigida por el argentino Luis Saslavski, y en 1953, en coproducción con Méjico y dirigida por Roberto Gavaldón “Camelia”, inspirada en “La dama de las camelias”, de Alejandro Dumas, hijo.

Rueda también en Italia “Hechizo trágico” y “Mesalina”, esta última considerada la película más cara rodada hasta entonces, dirigidas ambas por Carmine Gallone.


En 1952 regresa a México y se casa de nuevo en 1953. Esta vez con quien fuera su gran “enemigo” y que se convertiría en “el amor de su vida”: Jorge Negrete. Sin embargo la felicidad les duró escasamente un año pues el cantante falleció a los once meses a causa de una hepatitis.

Ya viuda regresa a Europa y se establece en París. Es en esta época cuando rueda “La bella Otero”, “Los héroes están cansados”, “La fiebre sube a El Pao”, dirigida por Luis Buñuel y la que será sin duda su película más importante fuera de Méjico: “French Cancan”, dirigida por Jean Renoir.

Todavía sigue rodando en Méjico (“La escondida”, “Tizoc: amor indio” y “La Cucaracha” donde comparte pantalla con otra de las grandes: Dolores Del Río) y España (“Faustina”, de José Luis Sáenz de Heredia y “Sonatas”, de Juan Antonio Bardem).

Entre rodaje y rodaje le queda tiempo para casarse por tercera vez. Ahora con el financiero Alexander Berger con quien permanece desde 1956 hasta quedar de nuevo viuda dieciocho años más tarde.  Tras un largo periodo en el que se dedica únicamente a su gran pasión, los caballos, conoce al pintor Antoine Tzapoff , su último compañero sentimental.

Aún tuvo que pasar por el amargo trance del fallecimiento a causa de un infarto en 1996, de su único hijo a quien sobrevivió hasta 2002 cuando, el 8 de abril, falleció mientras dormía a los 88 años. Ambos se encuentran enterrados juntos en el Panteón Francés de la Ciudad de Méjico.

Cosas que (dicen que) dijo María Félix:

“Dicen que las perlas hacen llorar. A mí las únicas que me han hecho llorar han sido las perlas falsas”.

 “El dinero es importante. Es cierto que no da la felicidad. Pero ¡ah!, cómo calma los nervios…”

“Considero el éxito inferior a la fama. El éxito lo puede conseguir mucha gente, pero la fama te elige y permanece contigo toda la vida”.

 “No me quejo de los hombres. He tenido muchos y me han tratado fabulosamente bien. Pero a veces he tenido que hacerles daño para evitar que me dominasen”.

"No me des consejos. Puedo cometer errores sola".

 


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