Un sabor a miel (1961)


Título original: A Taste of Honey

País: Reino Unido

Director: Tony Richardson

Guion: Shelagh Delaney, Tony Richardson. Obra: Shelagh Delaney

Música: John Addison

Fotografía: Walter Lassally

Intérpretes: Rita Tushingham, Dora Bryan, Murray Melvin, Robert Stephens, Paul Danquah, Eunice Black, David Boliver, Margo Cunningham, John Harrison, Veronica Howard, Moira Kaye, Valerie Scarden, Rosalie Williams, Herbert Smith, Jack Yarker

Productora: Woodfall Film Productions

Año de producción: 1961

Duración: 01:40:55

Género: Drama, Adolescencia, Familia, Amistad, Comedia Dramática, Free Cinema, Drama Social

 


Sinopsis:

 

Jo (Rita Tushingham), es una tímida adolescente de diecisiete años que vive con Helen (Dora Bryan), su promiscua y alcohólica madre.

 

Cuando su madre se presenta en casa con su último amante, Jo, desesperada y deseosa de que alguien le demuestre un poco de cariño, sale de casa y conoce a Jimmy (Paul Danquah) un marinero de permiso en la ciudad con el que pasa la noche.

Poco después Helen se va a vivir con su amante, desentendiéndose de Jo quien consigue un trabajo, busca un apartamento donde vivir y conoce a Geoffrey (Murray Melvin), un joven homosexual solitario y tímido como ella con quien compartirá la vivienda.

 

Cuando Jo descubre que está embarazada, Geoffrey cuidará de ella e incluso le ofrecerá casarse y reconocer al hijo que espera.

 

 

Versión: Dual + subts. esp.    -    VO + subts. esp. e ing.

Formato: .avi    -    .mp4

Calidad: DVDrip    -    BRrip 1080p

Tamaño: 1.05 GB    -    1.92 GB

 

Un sabor a miel (Dual) (.avi) 1.05 GB

 

 Un sabor a miel (VO) (.mp4) 1.92 GB

 

 

Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha

 

PREMIOS

 

BAFTA Awards 1962


Mejor película, mejor actriz: Dora Bryan, mejor guión: Shelagh Delaney y Tony Richardson, mejor actriz revelación: Rita Tushingham. Nominado como mejor actor revelación: Murray Melvin.

 

 

Festival del Cine de Cannes 1962


Mejor actriz: Rita Tushingham, mejor actor: Murray Melvin.

 

 

Globos de Oro 1963


Mejor actriz revelación: Rita Tushingham.

 

 

Sindicato Italiano de Periodistas Cinematográficos 1963


Nominación como mejor director extranjero: Tony Richardson.

 

 

Festival Internacional de Karlovy Vary 1962


Mejor película, ex aequo con “Accattone”

 

 

National Board of Review, USA 1962


Diez mejores películas

 

 

Writers’ Guild of Great Britain 1962


Mejor guion dramatic: Shelagh Delaney y Tony Richardson

 

 

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"Un joven airado” es el título de la autobiografía de Leslie Allen Paul publicada en 1951, de donde un agente de prensa del teatro Royal Court de Londres acuñó el apelativo para promocionar la obra de John Osborne "Mirando hacia atrás con ira” que se estrenó en dicho teatro y que puede considerarse representativa del movimiento conocido como “los jóvenes airados” (angry young men)

 

"Mirando hacia atrás con ira”, de John Osborne, se estrenó en Londres el 8 de mayo de 1956, y con el estreno se dio nombre a un grupo de novelistas, dramaturgos y cineastas ingleses que a lo largo de la década de los cincuenta dieron rienda suelta de manera audaz a la decepción de los intelectuales del momento ante la situación social y moral en la posguerra: fueron los “jóvenes airados”.

 

Siguiendo el éxito de la obra de Osborne, el término comenzó a aplicarse a los escritores que, como el propio Osborne, se caracterizaron por manifestar abiertamente su desencanto con la sociedad Inglesa tradicional. La denominación “jóvenes airados” tuvo un éxito inmediato pero empezó a perder su significado pocos años después, cuando aquellos a los que se aplicó en un principio comenzaron a mostrar ciertas divergencias temáticas e incluso algunos renegaron de la “etiqueta”.

 

Hablar de John Osborne, Samuel Beckett o Arnold Wesker es hablar de la generación de “jóvenes airados” y de su gran aportación a la literatura, tanto inglesa como internacional, en concreto al género dramático.

 

Defraudados por los valores caducos de la vieja Inglaterra, estos “angry young men” enarbolaron en sus obras una bandera de protesta que expresaba la ira y la frustración de muchas personas tras los conflictos bélicos, mostrando el pesimismo y la depresión que éstos causaron a la sociedad. Algunos de estos autores teatrales reflejaron también el fracaso del individuo frente a un mundo destructivo aparentemente incontrolable, reclamando la independencia artística para unas obras menos ancladas en valores tradicionales y triunfos pasados, y que se ocupaban más de las preocupaciones y aspiraciones contemporáneas.

 

Con obras cuyos elementos definirían el movimiento, autores como Allan Sillitoe, John Braine, Kingsley Amis, Colin Wilson, Harold Pinter, John Wain, Samuel Beckett o Arnold Wesker, junto con el mismo John Osborne, destacaron en este grupo de “rebeldes” intelectuales con un estilo realista y claramente crítico, cuyos personajes, delincuentes juveniles o trabajadores que se emborrachan los fines de semana, están enfrentados continuamente a la moral oficial.

 

El éxito de los jóvenes airados fue instantáneo pero también fugaz y pronto la mayoría se desmarcaron de la tendencia y continuaron una carrera literaria con altibajos.

 

Sin embargo, la labor de estos intelectuales no quedó como un acto de crítica y reivindicación momentánea, sino que su aportación a la literatura, en concreto al tradicional y clásico teatro inglés, fue de gran importancia. Los "angry young men" consiguieron revivir y dar un nuevo impulso al teatro británico, reorientándolo y otorgándole frescura y renovación con nuevas formas escénicas y temas innovadores, uno de ellos el ser humano y la razón de la vida, esto es, el existencialismo y sus inquietudes.

 

De este modo, en obras como “Mirando hacia atrás con ira”, de John Osborne, o “La cocina”, de Arnold Wesker (el primero que abiertamente se desmarcó del grupo), donde el tema existencial cede el primer plano a un realismo crítico, se refleja claramente ese ataque abierto y agresivo contra el conformismo, los prejuicios y las costumbres tradicionales británicas.

 

Algunas de las obras más significativas también fueron llevadas a la pantalla por directores y actores generalmente identificados con los postulados del movimiento:

“Un lugar en la cumbre” de John Braine, en 1958, dirigida por Jack Clayton, con Simone Signoret, Laurence Harvey y Heather Sears.

“Mirando hacia atrás con ira”, de John Osborne, en 1959, dirigida por Tony Richardson, interpretada por Richard Burton, Claire Bloom y Mary Ure.

“La soledad del corredor de fondo”, de Alan Sillitoe, en 1962, dirigida por Tony Richardson, con Tom Courtenay y Michael Redgrave.

“Billy, el embustero”, de Keith Waterhouse, en 1963, dirigida por John Schlesinger, con Tom Courtenay, Julie Christie, Finlay Currie y Mona Washbourne

 

 

 

Shelagh Delaney

 

Shelagh Delaney nació en Salford, Lancashire (Inglaterra), el 25 de noviembre de 1939 y falleció en Suffolk el 20 de noviembre de 2011

 

Su padre, conductor de autobús, y su madre formaban parte de la clase trabajadora que posteriormente Shelagh reflejó en su obra literaria. No demostró mucho interés en recibir una educación convencional, pero desde muy pequeña comenzó a escribir. Cuando dejó el Instituto, sin haber terminado los estudios, trabajó en diferentes ocupaciones: dependienta, acomodadora de un cine, empleada administrativa…

 

“Un sabor a miel”, que terminó de escribir con diecisiete años, se estrenó al año siguiente. Originalmente concebida como novela, la autora la reescribió como pieza teatral para manifestar su disconformidad con el teatro que se hacía en aquel momento. Estaba convencida de que ella podía hacerlo mejor; con diálogos y situaciones que reflejaran la realidad de la calle mejor de lo que lo hacían las obras que entonces se representaban.

 


En una entrevista declaró: “Tengo las ideas muy claras respecto a lo que me gustaría ver en un teatro. No me parece que refleje la realidad una escena en la que un trabajador se presenta ante su jefe con la gorra en la mano, la cabeza baja y llamándole ‘Señor’.

 

Ya está bien de representarlos faltos de iniciativa y apocados, cuando en realidad suelen estar llenos de vitalidad y cinismo”.

 

"Un sabor a miel” supuso un éxito absoluto e inesperado y ganó varios premios, tanto como obra teatral como, posteriormente, cuando de la obra se hizo una versión cinematográfica dos años después. No obstante, a pesar del éxito, Shelagh Delaney no volvió a escribir para el teatro hasta pasados casi veinte años, cuando realizó una adaptación de un guión que ella misma había escrito para la BBC. En el intervalo escribió relatos cortos, guiones cinematográficos, para televisión y radiofónicos.

 

Tras el éxito, en 1981, de uno de sus guiones televisivos, le pidieron que escribiera un guión cinematográfico basado en la historia real de una mujer condenada y ejecutada por asesinato. El guión dio origen a la película “Bailar con un extraño”, que fue dirigida en 1985 por Mike Newell, e interpretada por Miranda Richardson y Rupert Everett.

 

También colaboró con asiduidad en prensa y revistas: New York Times, Sturday Evening Post, Cosmopolitan…

 

Pero el impacto arrollador de su primera obra, resultó muy difícil de igualar y ninguno de sus trabajos posteriores consiguió el éxito de crítica de “Un sabor a miel”.

 

Únicamente sus relatos cortos autobiográficos reunidos bajo el título de “Sweetly Sings the Donkey”  obtuvieron excelentes críticas.

 

En España la obra "Un sabor a miel" se estrenó en 1961 en el teatro María Guerrero de Madrid, dirigida por Miguel Narros. En el reparto: Mari Carmen Prendes, María Luisa Romero, Emilio Laguna, Paul Dickens y el propio Miguel Narros.

 

No se estrenó en Barcelona hasta 1967, con dirección de Mario Gas, interpretada por Emmanuela Beltrán, Cristina Fernández Cubas, Carles Velat, Carles Canut y Francisco Alborch.


Tuvieron que pasar cuatro años hasta que, en 1971, de nuevo Miguel Narros dirigiera un nuevo montaje en el Teatro Beatriz de Madrid. En esta ocasión la obra se mantuvo en cartel durante más de tres meses y estuvo protagonizada por Laly Soldevilla, Ana Belén, Nicolás Dueñas, Eusebio Poncela y Agustín Ndjambo.


 Ana Belén y Eusebio Poncela en una escena de "Un sabor a miel"

 




 



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