María Candelaria / Xochimilco (1944)

 


 

Título original: María Candelaria / Xochimilco

País: México

Director: Emilio Fernández

Guion: Emilio Fernández, Mauricio Magdaleno

Intérpretes: Dolores del Río, Pedro Armendáriz, Alberto Galán, Margarita Cortés, Miguel Inclán, Beatriz Ramos, Rafael Icardo, Julio Ahuet

Música: Francisco Domínguez, Rodolfo Halffter

Fotografía: Gabriel Figueroa

Productora: Films Mundiales

Año de producción: 1944

Duración: 01:37:02

Género: Drama, Melodrama, Vida rural

 


Sinopsis:

 

La historia se desarrolla en Xochimilco, hoy día importante centro turístico de la capital pero que en la época que se narra era un pueblo pequeño en el que la vida de los pobres, especialmente si eran indígenas, era una vida de miseria. Los pocos propietarios de la mayoría de la tierra y los recursos de la zona establecían lo que podía o no podía hacerse y, en su propio beneficio, dictaban las normas que había que cumplir.

A modo de prólogo la película comienza con un grupo de reporteros visitando el estudio de un pintor de fama (Alberto Galán). Una periodista le pregunta por el retrato de una hermosa india sobre el que el pintor nunca ha querido hablar. Tras la reticencia inicial el artista narra la historia de María Candelaria (Dolores Del Río), una joven indígena que vivió a principios del siglo XX.

La joven es rechazada por todos los habitantes del pueblo a causa de su origen, es hija de una prostituta, y únicamente encuentra cariño y comprensión en Lorenzo Rafael (Pedro Armendáriz), que le profesa profunda devoción. Pero el amor de los dos está a merced de los caprichosos juegos del destino.

 

 

Versión: Versión original en español (México)

Formato: .avi

Calidad: DVDRip

Resolución: 624x480

Tamaño: 1.54 GB

 

María Candelaria

 

 

 


 

Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y (no siempre) un poco de rollo de mi cosecha

 

Gran Premio del Festival Cannes 1946 y premio a la mejor fotografía, para Gabriel Figueroa, en dicho festival. Premio a la mejor fotografía, a Gabriel Figueroa, en el Festival de Locarno 1947.

 

En 1942, Dolores Del Río había abandonado Hollywood con la intención de instalarse de nuevo en Méjico. Por las mismas fechas, Agustín J. Fink, fundador y director de la productora Films Mundiales, buscaba un vehículo adecuado para dar a Emilio Fernández oportunidad de demostrar su valía, de la cual el propio Fink estaba convencido tras haber visto sus trabajos anteriores. Fink consideró que si lograba convencer a Dolores Del Río, entonces en la cima de su fama, para que aceptase ser la protagonista, el impulso que necesitaba el “Indio” sería definitivo.

Hasta entonces todos los proyectos que le presentaban a la estrella para protagonizar una película mejicana no llegaban a materializarse. Pero en esta ocasión todo fue sobre ruedas.

La película fue “Flor silvestre” y en ella se reunieron por primera vez los que constituirían durante muchos años los mayores talentos de la industria cinematográfica mejicana: el director, Emilio “el Indio” Fernández, el guionista, Mauricio Magdaleno, el operador, Gabriel Figueroa, y la pareja protagonista, Dolores Del Río y Pedro Armendáriz. Todos juntos fueron los artífices de cuatro indiscutibles obras maestras del cine mejicano: “Flor Silvestre” (1942), “María Candelaria” (1944), “Bugambilia” (1945) y “La perla” (1947). El resultado fue un éxito rotundo, pero el rodaje…

Parece que el rodaje fue bastante accidentado y en varias ocasiones estuvo a punto de suspenderse a causa del despótico trato del director hacia la estrella, que solo tras los ruegos de sus compañeros, sobre todo Pedro Armendáriz y también Agustín Fink, accedió a terminar la película, pero su relación con el director era fría y distante.


María Candelaria fue el regalo que el “Indio” Fernández ofreció a Dolores del Río para congraciarse por los malos tratos que tuvo hacia ella durante la filmación de Flor silvestre (1943).

Tal como relata el escritor David Ramón en su biografía de la actriz, el viernes santo de 1943, día de la onomástica de la estrella, fue la ocasión escogida para buscar la anhelada reconciliación. Además de necesitarla como artista, el “Indio” comenzaba a quererla como mujer.

Al llegar el turno de Emilio Fernández de darle su obsequio a Dolores, se acercó a la actriz, sacó un montón de servilletas escritas por los dos lados, prácticamente se las arrojó y le dijo: “Es su regalo de día de santo, una historia de cine. Pos a ver si le gusta, es su próxima película, se llama Xochimilco. Es de usted, es de su propiedad, si alguien quiere comprarla que se la compren a usted. [David Ramón.  Dolores del Río. Vol. 1: Volver al origen. (1997)]

Con todo y el generoso obsequio, Dolores tenía sus dudas: “Primero una mujer de rancho... Y ahora, ¿quiere que haga una indita? Yo... ¿descalcita?

La originalidad de tan singular regalo fue cuestionada en distintas ocasiones. En su biografía del “Indio”, Paco Ignacio Taibo I afirma que Julio Bracho acusó a Fernández de haber plagiado varias escenas de Tabú. Una historia de los Mares del Sur”, dirigida por Friedrich W. Murnau en 1931.

Por su parte, Mauricio Magdaleno, responsable de la adaptación fílmica de la historia escrita en las servilletas, afirmaba que la trama de Xochimilco -o María Candelaria, como se titularía definitivamente- estaba más que inspirada en “Janitzio” (1934), cinta cuyo protagonista fue el propio “Indio”. La inspiración llegaba incluso más allá de lo argumental: las imágenes de la secuencia del linchamiento son idénticas en ambas películas. Por supuesto que Fernández siempre negó estas acusaciones.

“María Candelaria” presenta, por primera vez en la filmografía de Emilio Fernández, el tema de la inocencia y la pureza indígenas. El indígena puro, víctima de la opresión y de las injusticias de mestizos y blancos, protagonizará otras cintas del “Indio” Fernández, como “La perla” (1945) o “Maclovia” (1948).

 




 



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