Los hermanos Karamazov (1958)
Título original: The Brothers Karamazov
País: Estados Unidos
Director: Richard Brooks
Guion: Richard Brooks, Julius J. Epstein, Philip G. Epstein, Constance Garnett. Novela: Fiódor Dostoyevski
Música: Bronislau Kaper
Fotografía: John Alton
Intérpretes: Yul Brynner, Claire Bloom, Maria Schell, Lee J. Cobb, Richard Basehart, William Shatner, Albert Salmi, Judith Evelyn, Edgar Stehli, Harry Townes, Miko Oscard, David Opatoshu, Simon Oakland, Frank DeKova, Jay Adler, Gage Clarke, Ann Morrison, Mel Welles
Productora: Avon Productions. Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Año de producción: 1958
Duración: 02:25:59
Género: Drama, Drama de época, Siglo XIX, Familia
Grupos: Adaptaciones de Fiódor Dostoyevski
Sinopsis:
Ryevsk, Rusia, 1870.
Las complejas relaciones del acaudalado y despótico Fiódor Karamazov (Lee J. Cobb), y sus cuatro hijos: Dmitri (Yul Brynner), oficial del ejército, hijo de la primera esposa de Fiódor, enfrentado con su padre a quien reclama la parte de herencia que le corresponde tras la muerte de su madre. Dmitri está prometido con Katya (Claire Bloom), encantadora y rica que se hace cargo de sus deudas de juego. Los otros hijos son Ivan (Richard Basehart), periodista que vive en Moscú, Alexei (William Shatner), el menor de los hermanos, un joven monje que es el único que ama sinceramente a su padre, y Smerdiakov (Albert Salmi) hijo bastardo de Fiódor, que vive con su padre y a quien este trata como un siervo.
Las tensiones acaban estallando dentro de la familia cuando Dmitri conoce y se enamora de Grushenka (Maria Schell), amante de Fiódor.
Versión: Dual + subts. españoles integrados
Formato: .mkv
Calidad: DVDrip
Tamaño: 2.58 GB
Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha
A punto de cumplirse el segundo centenario del nacimiento de Fiódor Dostoyevski, os dejo aquí la que quizá sea la adaptación más famosa de las muchas que se han realizado sobre la novela homónima del escritor ruso. Protagonizada por Yul Brynner y Maria Schell, y dirigida por Richard Brooks se planteó como una superproducción de gran presupuesto.
"Los hermanos Karamazov" pertenece a la época en que Brooks estuvo ligado a la Metro donde tuvo poca libertad de acción a la hora de plantear los proyectos. De hecho, fue la propia Metro la que decidió el reparto y gran parte del equipo técnico. Pese a ello, la película tuvo un importante éxito, en parte por la presencia de un Yul Brynner que, en aquellos momentos, vivía su momento de máximo esplendor como actor.
Se dijo que Marilyn Monroe hizo denodados esfuerzos por conseguir el papel de Grushenka que finalmente sirvió para que la austríaca Maria Schell debutara en Hollywood a bombo y platillo sin que, a tenor de algunas críticas, consiguiera brillar a la altura de la fama que la precedía y tras haber protagonizado el año anterior una estupenda adaptación de otro relato de Fiódor Dostoyevski: “Noches blancas”, bajo la dirección de Luchino Visconti.
Volviendo a Marilyn, un ejecutivo de MGM dijo que las negociaciones se habían roto ante el temor a posibles retrasos de la producción al saberse que la estrella esperaba un hijo, pero el propio agente de Marilyn negó este extremo.
Richard Brooks, que ya contaba con ella, declaró que Marilyn hubiese sido una maravillosa Grushenka pero que finalmente las negociaciones se rompieron a causa de las excesivas demandas contractuales exigidas por la actriz.
La siguiente elección fue Carroll Baker, pero la Warner no quiso cederla por haber rehusado poco antes el papel de Diana Barrymore en “Demasiado pronto para vivir”, que finalmente interpretó Dorothy Malone.
“Y el papel fue para…”, ya lo habéis leído un poco más arriba, “...Maria Schell”, actriz en mi opinión sensible y exquisita que sin embargo, a la vista del resultado, no gustó demasiado.
Las críticas tras el estreno se dividieron, nunca llueve a gusto de todos, y mientras para unos, como el crítico de “Variety”, la película era “un producto suntuoso y sensible del tipo al que nos tienen acostumbrados MGM y Pandro S. Berman. Sin sacrificar el arte en aras del mero entretenimiento ni perder un ápice de entretenimiento por una falsa concepción de lo que denominamos arte, “Los hermanos Karamazov” debería de ser uno de los éxitos comerciales del año”.
Otro que no ahorró elogios al juzgar el producto final fue el encargado de reseñar la película en “Harrison’s Report”: “Excelente es la palabra para definir esta vigorosa y absorbente versión de la épica novela de Fiódor Dostoyevski… Las actuaciones son soberbias, brillantes en el caso de Lee J. Cobb, interpretando al libidinoso y astuto padre, y de Yul Brynner, como el exaltado e irascible hijo mayor”.
Dando una de cal y otra de arena, el crítico Philip K. Scheuer, de “Los Angeles Times” calificaba de impresionante “la interpretación de Yul Brynner” y escribía que Lee J. Cobb “consigue conectar con el espectador” pero encontraba que María Schell interpretaba a Grushenka con una “persistente sonrisa de Mona Lisa completamente ajena al personaje de la materialista y venal ramera, incomprensiblemente invariable no importa cuáles sean los sentimientos del personaje”.
Otros a los que parece que no les gustó ni mucho, ni poco, ni nada, fueron John McCarten, de “The New Yorker”: “la película dura unas dos horas y media, la mayoría de las cuales deberían ustedes ocuparlas en algo más provechoso… Creo que Mr. Brooks, además de verse atado a unos actores que le han sido impuestos y que no son capaces de estar a la altura de la tarea que les ha sido encomendada, en ningún momento consigue plasmar las ideas propuestas por Dostoyevski”, y el encargado de reseñar el film en “The Monthly Film Bulletin”: “No hay en la película nada de la profundidad de Dostoyevski. Todos los hermanos resultan incomprensibles. Resulta difícil empatizar con Dmitri, o no sentirse avergonzado por el comportamiento de Alexei o sentir desprecio hacia Ivan. Sus interpretaciones dan a entender que en ningún momento saben de qué va la historia”.
Ya veis, queridos míos, que para gustos hay colores.
Considerando que a priori se había planteado como una de las grandes superproducciones de 1958, obtuvo unos “escasos beneficios” (¡quién los pillara!) cercanos al medio millón de dólares pero consiguió varias nominaciones importantes:
Óscar de la Academia: Mejor actor de reparto, Lee J. Cobb
Festival de Cannes: Candidata a la Palma de Oro
Directors Guild of America: Mejor Director: Richard Brooks
Laurel Awards: Mejor actor dramatico, Lee J. Cobb; Mejor fotografía en color: John Alton; Mejor música: Bronislau Kaper
New York Film Critics Circle Awards: Mejor director, Richard Brooks
Y consiguió apenas los siguientes premios:
National Board of Review: Mejor película; Mejor actor de reparto: Albert Salmi.
Algo es algo.
Con todo, tiene, a mi juicio, momentos espléndidos, aunque el “happy ending” (juicio incluido) resulte un pegote al más puro estilo “hollywoodense” que desmerece el tono dramático del conjunto. Y no sigo por no hacer “spoiler”. ¡Ay, si Fiódor levantara la cabeza!
Pues nada. Si os animáis no tenéis nada más que descargarla y juzgar por vosotros mismos.
Hasta la próxima.











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