Camaradas (1963)
Título original:
I compagni
País:
Italia
Director:
Mario Monicelli
Guion:
Mario Monicelli, Agenore Incroce, Furio Scarpelli
Intérpretes:
Marcello Mastroianni, Renato Salvatori, Annie Girardot, Folco Lulli, Gabriella
Giorgelli, Bernard Blier, Raffaella Carrà, François Périer, Vittorio Sanipoli,
Mario Pisu, Kenneth Kove, Edda Ferronao, Roberto Diamanti, Elvira Tonelli
Música:
Carlo Rustichelli
Fotografía:
Giuseppe Rotunno
Productora:
Coproducción Italia-Francia-Yugoslavia
Año de producción:
1963
Duración:
02:10:00
Género: Drama, Siglo XIX,
Trabajo / Empleo
La acción de "Camaradas" se
desarrolla a finales del siglo XIX en una fábrica textil de Turín. Tras el
accidente de un compañero por falta de descanso (trabajan de 14 a 16 horas
parando solo media para comer) los trabajadores hartos de que suceda este tipo
de accidentes deciden reunirse en la escuela. Esa misma mañana llega a la
ciudad el Profesor Sinigaglia (Marcello Mastroianni), un maestro de escuela
socialista escapado de la policía al cual buscan por difundir ideas libertarias
entre los trabajadores. A partir de su encuentro con los trabajadores y
hablarles sobre sus ideas de un trabajo justo, los trabajadores volverán a
tener fe y lucharán por sus derechos, aunque a algunos les costará la muerte.
Versión:
VO + subts. españoles e italianos
Formato:
.mp4
Calidad:
BluRay 1080p
Resolución:
1920x1024
Tamaño:
2.16 GB
Curiosidades
varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y (no siempre) un poco de rollo de
mi cosecha
“I Compagni” es una
película ambientada a principios de 1900, cuando la revolución industrial
estaba dando las primeras muestras de agotamiento; en una fábrica textil, que
se ajusta exactamente al modelo de producción fordiano (que sirvió de base para
la obra de Taylor, uno de los primeros estudiosos de la administración en tanto
«ciencia»). Los trabajadores llevan a cabo jornadas laborales de catorce horas
diarias y la sucesión de accidentes de trabajo los mueve a un reclamo menor
pero decisivo: reducir la jornada a trece horas.
Por aquel entonces el trabajador que sufría algún accidente que le produjera una merma física quedaba en la más estricta intemperie. Ni jubilación anticipada ni indemnización por enfermedad laboral ni seguro de salud. En el modelo tayloriano de producción el hombre era un mero apéndice de la máquina. El impedimento físico lo convertía en un rezago, algo que se tira lejos para que no estorbe.
Si partimos de la base de que las máquinas no tienen derechos entonces es lógico que la patronal apenas contemplase la posibilidad del diálogo. El único camino es tomar medidas de acción directa: la primera, va de suyo, es suspender las actividades. Pero ante la inflexibilidad de la patronal sólo cabe endurecer las medidas y eso requiere de un mínimo de organización.
No es casual que el líder de esa organización, al principio rudimentaria, sea un maestro: “I compagni” es una película de corte didáctico. Nos enseña la dificultad que supone el parir al sujeto colectivo. En cabeza de los individuos los reclamos son múltiples, de índole diversa, y no pocas veces contradictorios entre sí. Pero el individuo, incluso (y sobre todo) en esa situación de debilidad, debe poner por delante de todo la renuncia a la posibilidad de resolver por sí mismo. La suma de esas renuncias individuales forma el primer capital del nuevo sujeto: los compañeros.
La mezquindad, el instinto de supervivencia, la miopía, el temor y muchos otros factores se convierten en los predadores de ese sujeto, en tanto disparan en los individuos la necesidad de apartarse del colectivo. Y la patronal trabaja sobre esas fisuras.
La anécdota de la película no pasa de anécdota. Sin embargo, la parábola es perfecta. Un grupo de trabajadores siempre tendrá una serie de reclamos. Conseguir todo y rápido es imposible. Conviene hacerse fuerte en un núcleo duro. La primera conquista abre las puertas a otras. La sensación de derrota será frecuente e impiadosa. Pero hay que fijarse en la conquista cero, que es la concepción misma del sujeto colectivo. Nada más ni nada menos. “Cinefanías. I compagni /1963 / Mario Monicelli”
“Camaradas” se estrenó en el 35º Congreso del Partido Socialista Italiano, al que en aquel momento estaba próximo Monicelli, aunque en sus últimos años mostró su apoyo a Refundación Comunista.
Como su anterior película “La gran guerra”, no se trata de una comedia al uso, dado lo amargo de su desarrollo, con alguna trágica muerte incluida. En una entrevista, Monicelli declaró que “la trama es seria o trágica, pero nuestro punto de vista es cómico y con humor. Es un tipo de comedia que surge del hecho que los italianos ven la realidad y la vida precisamente de esta forma”.
Hace no tanto tiempo,
menos del que muchos creen y no sólo en nuestro país, ciertas películas eran
aguardadas con uñas y dientes no sólo por la Censura, con la “Madame” que
mutilaba por sistema todo cuanto caía en sus manos, sino también por otro tipo
de censura más sibilina e igualmente escandalosa. Se trataba de una censura que
hoy campa por sus respetos y todavía con más fuerza que en, pongamos por caso,
los años 60: la censura de distribución. Bastaba que cualquier película
“molesta” fuera forzada a no poder competir en igualdad de condiciones con el
resto de cine en las salas para que ésta fuera condenada al fracaso.
Algo así le pasó a “I Compagni”. En un régimen dictatorial, como lo era el español a mediados de los 60, o en una democracia conservadora, pongamos que Estados Unidos en aquella misma época, este brillante título de Mario Monicelli fue algo así como una molesta china en el zapato para las autoridades culturales. En España tuvo que pasar el tiempo para que pudiera estrenarse y en Estados Unidos pasó por un verdadero calvario desde que fue nominada al Oscar al Mejor Guion. Una asociación conservadora llegó a pedir la persecución activa de la película y que se impidiera su proyección.
Marcello Mastroianni, un actor emblemático del cine italiano, un galán en cuya imagen pública se concentraban todos los valores del seductor y macho mediterráneo más adocenado, daba vida en “I Compagni” a un profesor experimentado en las lides de la organización de huelgas y actos reivindicativos obreros, en una historia ambientada en el Turín de principios de siglo y protagonizada por un grupo de trabajadores que necesita dar un paso al frente y mejorar sus condiciones de vida, marcadas por una jornada laboral de más de 14 horas diarias, sin descanso.
Con un tono cercano al documental y rodada en blanco y negro, “I Compagni” es un excelente ejemplo de cine social, movilizador y aleccionante. Es una película que habla de conflictos que siguen sin resolverse, especialmente todo lo relacionado con lo que se conoce como diálogo social, y que sostiene tesis que todavía hoy funcionan. Hay que destacar en “I Compagni” la formidable interpretación de Marcello Mastroianni, cuya imagen barbada y próxima a la iconografía comunista provocó que no pudiera ser utilizada en la publicidad cuando la película se pasó en Estados Unidos. Se dijo que resultaba “demasiado comunista”. Igual hasta tenían razón, sí, pero éste no era el problema. La espina roja. “Camaradas”, del director de cine italiano Mario Monicelli
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“Camaradas” consiguió, entre otros, los
siguientes premios y nominaciones:
Academy Awards, USA (Óscar): nominación
al mejor guion escrito directamente para la pantalla: Agenore Incroce, Furio
Scarpelli y Mario Monicelli.
Sindicato Nacional Italiano de
Periodistas Cinematográficos: premio a mejor actor de reparto (Folco Lulli);
nominaciones al mejor guion original (Agenore Incroce, Furio Scarpelli y Mario
Monicelli), mejor música (Carlo Rustichelli), mejor diseño de producción (Mario
Garbuglia), mejor fotografía (Giuseppe rotunno), mejor diseño de vestuario (Piero
Tosi) y mejor productor (Franco Cristaldi).
New York Film Critics Circle Awards:
nominada a mejor película en lengua extranjera.
National Board of Review, USA: Segunda
posición entre los mejores films en lengua extranjera (entre otras candidatas, “Seducida y abandonada” y “Ayer, hoy y mañana”).







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