El corazón / Kokoro (1955)
Título original: Kokoro (こころ)
País: Japón
Director: Kon Ichikawa
Guion: Keiji Hasebe, Katsuhito Inomata. Novela: Soseki Natsume
Música: Yashushi Akutagawa, Masao Oki
Fotografía: Kumenobu Fujioka, Takeo Ito (B&W)
Intérpretes: Masayuki Mori, Michiyo Aratama, Tatsuya Mihashi, Shoji Yasui, Tanie Kitabayashi, Akiko Tamura, Mutsuhiko Tsurumaru, Tsutomu Shimomoto, Masami Shimojô, Akira Hisamatsu
Productora: Nikkatsu
Año de producción: 1955
Duración: 02:01:43
Género: Drama
Sinopsis:
A finales de la era Meiji (*), Hioki (Shôji Yasui), un joven estudiante, se hace amigo de Nobuchi (Masayuki Mori), un hombre mayor que, en prueba de amistad y confianza, pero también a modo de catarsis, le revela su secreto, una historia de celos, traición, vergüenza y culpabilidad.
(*) Se conoce como era Meiji, o periodo Meiji, el lapso de tiempo comprendido entre el 23 de octubre de 1868 y el 30 de julio de 1912, fechas en que transcurrió el reinado del Emperador Meiji, durante el cual Japón comenzó la modernización y occidentalización, llegando a convertirse en una potencia mundial.
Versión: VO + subts. español e inglés
Formato: .avi
Calidad: DVDrip
Tamaño: 1.59 GB
Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha
“El corazón” (**) está basada en la novela del mismo título, original de Natsume Soseki, publicada originalmente por entregas en un periódico japonés (Asahi Shinbun), con el título de “Kokoro: Sensei no isho” (El corazón: El testamento de Sensei) y que al ser publicada definitivamente en forma de novela cambió de título, pasando a ser, simplemente “Kokoro”.
(**) El término japonés “kokoro”, que literalmente significa “corazón”, tiene distintos matices y puede asimismo traducirse como “el corazón de las cosas” o “el sentimiento”.
A través de la amistad de un joven estudiante japonés con un hombre mayor, a quien aquél llama “Sensei” (Profesor), el autor narra la transición entre la era Meiji y la era moderna, al tiempo que una vez más, como en otras novelas anteriores, explora el tema de la soledad, el egoísmo y la culpa, analiza el papel que ya comienza a desempeñar la mujer en la nueva era, así como el cambio de valores impuesto por los nuevos tiempos.
La novela, narrada en primera persona, se estructura en tres partes, cada una de ellas dividida, a su vez, en capítulos cortos.
En las dos primeras partes, “Sensei y yo” y “Mis padres y yo”, el narrador es el joven estudiante quien, al final de la segunda recibe una carta de su profesor que dará origen a la tercera parte, “Sensei y su testamento”, que, cambiando de narrador, nos es contada por el propio Sensei.
Natsume Soseki
Natsume Soseki, uno de los escritores más importantes de Japón, es el autor que mejor plasmó en su obra la inestabilidad que provocó en el país el cambio que supuso la transición hacia la era moderna, época que se conoció como era de restauración Meiji.
Nacido en el seno de una familia de funcionarios públicos, descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el suyo un nacimiento no deseado pues sus padres, ambos bastante mayores, ya tenían otros cinco hijos. Una nueva boca que alimentar, supuso un grave problema para la familia que, cuando tenía dos años, lo entregó en adopción a uno de sus sirvientes con cuya familia vivió hasta que la pareja se divorció, cuando el niño tenía nueve años. Regresó entonces con su familia biológica donde, mientras la madre lo recibió con alegría, siempre fue considerado un incordio por su padre. La madre murió cuando él tenía catorce años, lo que, junto con la muerte de sus dos hermanos mayores pocos años más tarde, aumentó su sentimiento de inseguridad.
“Kokoro”, es su obra más importante y de obligada lectura en cualquier escuela japonesa de hoy.
Por su importancia, su efigie fue incluida, en 1984, en los billetes de mil yenes.
Kon Ichikawa
Según sus propias declaraciones se consideraba influenciado por diversos cineastas, tan distintos como Walt Disney o Jean Renoir. Sus películas cubren un amplio espectro de temas, desde el abiertamente cómico, hasta la ironía o el drama.
Un gran estilista visual y un perfeccionista que comenzó su carrera como dibujante, lo que queda patente sobre todo en sus películas rodadas en formato panorámico.
Se dio a conocer para el público occidental a raíz de obtener el premio San Jorge, en el Festival de Venecia de 1956, con su película “El arpa birmana”, que ese mismo año fue candidata al Óscar a la mejor película de habla no inglesa, consiguiendo igualmente una mención de honor de la Oficina Católica Internacional del Cine (OCIC) y mención especial por la “nobleza de sus imágenes” en el citado festival de Venecia. (El propio Ichikawa filmó un “remake” de esta película, en esta ocasión -1985- en color, pero que no alcanzó la fuerza de la primera versión).
Hasta 1965 trabajó en estrecha colaboración con su esposa, Natto Wada, reconocida guionista de sus trabajos más emblemáticos, a quien conoció en Tokio, cuando ambos trabajaban, ella como traductora, en la Toho Film Company.
Sobre sí mismo declaró en una entrevista:
“Suelo hacer las películas que me gustan o cualquier otra que la compañía me diga […] He hecho todo tipo de films: dramas de época, dramas modernos, historias que se desarrollan en la era Meiji. Pero no hago distinciones entre unas y otras. Todas son películas.
Es cierto que un drama de época requiere ajustarse a ciertos convencionalismos. Un drama moderno necesita rodarse de forma diferente. De modo que hay que acomodarse a diferentes estilos de rodaje, pero nunca me planteo: ‘[i]Este es un film de época, y tengo que rodarlo así y así…[/i]’. Las películas son películas. Si no entiendes eso entonces empiezas a rodar mentiras.”
En la misma entrevista, cuando se le pidió que diera algún consejo a los jóvenes directores, declaró: “No hay consejos. La industria ha cambiado drásticamente. Las películas que se hacen ahora son completamente diferentes de las que se hacían cuando yo era joven. No podría decir si ello hace más felices o menos felices a todos los que trabajamos en esto. Todo ha cambiado mucho.”
Gracias, Paco por este aporte tan completo.
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias, Monzi, por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado.
EliminarUn saludo cordial también para ti.