Quemado por el sol (1994)
Título original: Утомлённые солнцем (Utomlyonnye solntsem)
País: Rusia
Director: Nikita Mikhalkov
Guion: Nikita Mikhalkov, Rustam Ibragimbekov
Música: Eduard Artemyev
Fotografía: Vilen Kalyuta
Intérpretes: Nikita Mikhalkov, Oleg Menshikov, Ingeborga Dapkünaite, Nadezhda Mikhalkova, Vyacheslav Tikhonov, Vladimir Ilyin, Svetlana Kryuchkova, Nina Arkhipova
Productora: Coproducción Rusia-Francia; Caméra One, Studio Trite
Año de producción: 1994
Duración: 02:21:54
Género: Drama, Familia, Años 30
Sinopsis:
Mientras disfruta de unas vacaciones con su esposa Maroussia (Ingeborga Dapkünaité), su hija Nadia (Nadezhda Mikhalkova) y un grupo de familiares y amigos las cosas cambian dramáticamente para el Coronel Kotov (Nikita Mikhalkov) cuando, tras muchos años sin verse, se une al grupo Dimitri Arsentyev, Mitya, (Oleg Menshikov), amigo de Kotov y antiguo amante de su esposa.
Versión: Dual + subtítulos españoles integrados
Formato: .mkv
Calidad: DVDrip
Resolución: 1280x718
Tamaño: 2.6 GB
Versión: VO + subtítulos españoles
Formato: .mp4
Calidad: WEBRip 720p
Resolución: 1280x938
Tamaño: 1.27 GB
Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha
Premios
Óscar a la mejor película en lengua no inglesa. Sólo cuatro películas rusas han conseguido este premio; las otras tres fueron “Austerlitz” (Guerra y paz, primera parte) (1965); “Dersu Uzala” (1975) y “Moscú no cree en las lágrimas” (1980).
Grand Prix y Premio del Jurado Ecuménico del Festival del Cine de Cannes.
Nominación en la categoría de mejor película en lengua no inglesa en los Premios Bafta.
Nominación en la categoría de mejor película extranjera en los Premios David di Donatello
Nominación a la Cinta de Plata (Nastro d’Argento) en los Premios concedidos por el Sindicato de Periodistas Cinematográficos de Italia.
Gran Premio del Jurado del Festival de Cine de la Isla de Faro
“Quemado por el sol”, con un presupuesto de más de tres millones y medio de dólares y con el patrocinio de Goskino (Comité Estatal de Cinematografía), se rodó en Moscú, Nikolina Gora y en Nizhny Novgorod.
El papel de Nadia, la hija de seis años de Kotov, está interpretado por Nadezhda Mikhalkova, hija de Nikita Mikhalkov que, además de dirigir y encargarse del guion, junto con el guionista azerbayano Rustam Ibragimbekov, decidió interpretar también al coronel Kotov pensando, sobre todo, en que ello hiciera más fácil el rodaje para la pequeña, prodigio de naturalidad como podréis apreciar vosotros mismos si os decidís a disfrutar de algo más de dos horas de buen cine.
El rodaje se llevó a cabo entre Julio y noviembre de 1993. Se optó por un rodaje rápido por consideración hacia la pequeña (que pensaba que el premio por su trabajo sería una bicicleta) pues, en comentario de su padre: “todos los niños crecen rápido y pierden la ternura, la sencillez y el encanto de la inocencia”.
El título de la película deriva del de una canción que el polaco Jerzy Petersburski compuso en 1930: “Ta ostatnia niedziela” (El último domingo), que se popularizó en la Unión Soviética con el título de "Утомлённое солнце" (Utomlyonnoye solntse, "El sol cansado"). La canción, que se escucha en distintos momentos de la película, llegó a conocimiento del director a través de “Siberiada”, la película que en 1978 dirigió su hermano mayor Andrei Konchalovski (adoptó el apellido de su abuelo materno) puntualizando que: “apropiarme de la canción me trae el recuerdo de cómo, siendo niño, también le quitaba dinero a mi hermano mayor para comprar golosinas”.
El sol representado en el film simboliza, según Ibragimbekov, a Stalin, queriendo significar que los regímenes totalitarios “cobran vida propia, destruyendo no sólo a quienes desde el principio querían destruir, sino también a sus creadores”.
Una gran película cargada de realismo, intriga, dramatismo y humanidad. Pero contada, además, com la magia especial de un cuento redondo y épico. Este tono que moraliza una situación vital oscura y sin salida .
Satur, el 17 de septiembre de 2006 en Filmaffinity
Quemado por la magia de Mikhalkov
Preciosa forma de contar la barbarie de Stalin, la juventud, las injusticias, la niñez e inocencia. Todo se mezcla en esta obra maestra absoluta, lo mejor de esta película que aviva el film son su música, la niña por supuesto, sin la cual el film no sería el mismo, la escena de la historia de los amantes jóvenes en la isleta y cuando todos están presentes en el salón como el protagonista cuenta en forma de cuento infantil una de las mayores historias de injusticia de la historia del cine.
Caipirinha, en Filmaffinity el 10 de enero de 2009
Mikhalkov se deleita en la vida de una familia de rusos blancos en una dacha chejoviana; vida alegre, espontánea, hasta alocada. A ratos, un vistazo al ‘Pravda’, a las noticias sobre las purgas estalinistas. Pero una gloria del régimen, el heroico coronel Kotov, está casado con una joven del clan y pueden mantener su estilo burgués.
Organizan meriendas, se mueven por los varios pisos de la casa de madera. Hablan de poesía y viajes. De blanco, van a bañarse a un gran río cercano. Allí coinciden con un campamento de pioneros y una tropa que simula la evacuación ante un ataque con gas, al tiempo que se prepara una fiesta oficial de homenaje al dirigible y al Jefe del Estado, en escenas de sabor felliniano.
Por momentos, cuando se dejan ir en barca por la ancha corriente, el coronel y
su niñita (en realidad el propio Mikhalkov y su hija Nadezhda, lo que explica
la maravillosa y central conexión entre los personajes, la mágica expresividad
de la chiquilla), se ve que la sociedad que se construye en Rusia generalizará
la felicidad, y que instantes plenos como ése, en el mediodía del verano tibio,
durarán para siempre.
Ni siquiera la sorprendente llegada del primo Mitia, que reaviva antiguos amores, parece amenaza para ese mundo.
Pero la minuciosa trama, que ha ido desplegando un cine de fiesta sensorial
(saturada atmósfera, Renoir evocado), no pierde de vista el horizonte histórico
de ese microcosmos: las íntimas heridas de la guerra civil, el complejo relevo
en las clases dominantes, los siniestros hilos de la policía política y la
maquinaria depuradora conforman una realidad que inunda fatalmente el idílico
mundo. Haber sido éste presentado con tan amoroso mimo otorga solidez al drama,
que alcanza magnitud casi insoportable, por su arrasadora potencia, y porque
sus resortes se mantienen sabiamente ocultos hasta la correspondiente eclosión.
Dos breves escenas iniciales introducen claves:
En una, un hombre llega fatigado a un apartamento en Moscú. Habla con un
anciano de una habitación a otra, desde un lavabo donde destaca una navaja
barbera. Saca de un revólver todas las balas menos una, juega a la ruleta,
tiene una escueta conversación telefónica cargada de sobreentendidos. La radio
informa de bolas de fuego destructivas en la región, fenómeno que el relato
vuelve símbolo de la fuerza aniquiladora del poder y la venganza.
La otra muestra un singular concierto: en medio de la nieve y el hielo, una
orquesta canta y toca (“Falso como el sol”) para una sola pareja. Un lento zoom
se acerca a una niña en un banco al fondo, y a su tarareo exacto de la canción.
Las claves se desarrollarán en un flashback de dos horas, la intensa historia
que desemboca circularmente en la primera escena; en la profunda fatiga del
protagonista, interpretado a excelente nivel por Oleg Menshikov, junto a quien
brillan también como actores Mikhalkov e Ingeborga Dapkunaite, contribuyendo a
que la autenticidad de esta gran película casi haga daño.
Archilupo , en Filmaffinity el 25 de mayo de 2009
Grandilocuente manera de explicar una concisa tragedia.
Reconozco que el poco cine que he visto de Mikhalkov tiene la capacidad de irritarme hasta la exasperación. Quizá tenga la culpa que la primera película suya que vi fue la insoportable “El barbero de Siberia” y me habrá creado secuelas respecto a la objetividad sobre su cine.
“Quemado por el sol” empieza, después del prólogo, con bellas y bucólicas
imágenes que acaban siendo invadidas por personajes gesticulantes y amanerados
que van desgranando muecas por las escenas hasta crearme una incomodidad visual
que me crispa. Considero a Mikhalkov una narcisista, cosa que no importaría si
no fuera porque introduce esa egolatría en su cine. Imagino el fastidio que
debió resultarle en la secuencia en que cabalga a caballo por lo campos no
haberse podido ver desde la silla del director o filmándose con la cámara.
Esta una película dual. Empieza hinchada, grandilocuente, para al final
serenarse, volverse concisa y tomar sentido; lo triste es que para esos últimos
minutos, que sí son maravillosos y elocuentes, antes hemos tenido que soportar
tanta afectación esteticista y pretendidamente entrañable. Mikalkov sabe filmar
cuando quiere, pero siempre se desmadra. Combina escenas intimistas de gran
fuerza visual con secuencias corales donde los personajes hacen gestos y muecas
que pretenden ser graciosos pero que pueden resultar ridículos. La llegada de
los tanques a los campos de trigo, la reacción de las gentes y la
“presentación” en sociedad del coronel es sencillamente penosa; tantas escenas
familiares, donde la cámara mira a los personajes o los va siguiendo, para
mostrarnos ese ambiente hogareño y entrañable se alargan en demasía, y sólo
para dotar de rotundidez el contraste con lo dramático del desenlace.
No negaré la calidez de la maravillosa fotografía, mostrando los campos, los caminos, las estancias, los personajes en momentos apacibles; en cambio ciertos simbolismos, como el despliegue de la foto de Stalin elevada por un globo para intercalar la tragedia, resultan pueriles.
Me quedo con los momentos en el río, casi todas las secuencias del Mikhalkov
con su hija, (estupenda en toda la película) la mayoría bien filmadas e
interpretadas, como ese paseo en barca, que transmiten el tierno amor entre
padre e hija; la interpretación concisa y admirable, en ese papel atormentado
de Oleg Menshikov, (todos los actores están bien cuando actúan y no son
obligados a gesticular por el director) y esos últimos 20 minutos.
La manera como Mikhalkov va desgranando el desenlace y la fuerza con que se
concreta valen realmente la pena. Lástima que para ello tengamos que asistir a
tanto montón de secuencias esteticistas y de artificiosa emotividad.
Lo seguiré intentado con él, ya que si ha ganado un Òscar, gana Festivales, y hasta hay quien dice que es el mejor director ruso, tendrá algo que yo no veo. Lo cierto que con un estilo visual y formal mucho más estimulante, me recuerda el penoso cine de José Luis Garci.
Manu_el_Ruiz, el 10 de septiembre de 2010
Fue quemado por el sol una película de primera juventud para mí, que vi en un cine de verano, sin apenas conocer el argumento. Quedé francamente deslumbrado. Historia bucólica que deviene en drama. Relato sorprendente de la Rusia de Stalin, pero también metáfora atemporal del destino implacable, del amor trágico. Película de las que incluyen giro inesperado y sorpresa asegurada. Muy recomendable.
Lapido, 10 de mayo de 2008 en Filmaffinity
Una película excelsa, que logra retratar con un equilibrio notable, el amor a la vida, lo poético y un hecho histórico, con una sensibilidad y organicidad admirable. Se pueden escribir muchas cosas sobre esta película, se puede hacer un libro que analice este film, o se puede decir que es una de las mejores películas que el cine haya dado, y listo.
Blopa, 26 de mayo de 2017 en Filmaffinity
La manera de rodar así estas películas me aburren
Se me ha hecho eterna, sobre todo la primera hora, en la que se nos cuenta lo conocido y admirado que es por todo el mundo, a mi entender con un metraje más corto y contado de manera un poco más rápida la película ganaría bastante, ya que la historia es buena y me ha gustado. La manera en la que Mikhalkov narra cómo es reconocido y admirado por todos y la felicidad en la que vive toda su familia, es donde se ha prolongado mucho, a mi modo de entender.
Aprendizdeharry, 29 de octubre de 2011 en Filmaffinity















Añado nuevo archivo: VO + subts., .mp4, WEBRip 720p, 1280x938, 1.27 GB
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