La verdad al desnudo (1957)


Título original: The Naked Truth

País: Reino Unido

Director: Mario Zampi

Guion: Michael Pertwee

Música: Stanley Black

Fotografía: Stanley Pavey (B&W)

Productora: Mario Zampi Productions (Anglofilm)

Intérpretes: Terry-Thomas, Peter Sellers, Peggy Mount, Shirley Eaton, Dennis Price, Georgina Cookson, Joan Sims, Miles Malleson, Kenneth Griffith, Moultrie Kelsall

Año de producción: 1957

Duración: 01:28:24

Género: Comedia, Comedia negra


Sinopsis:

Nigel Dennis (Dennis Price) es el editor de “La verdad al desnudo”, una revista especializada en descubrir escándalos de gente importante. Pero antes de publicar cada caso se asegura de que la persona cuya “escandalosa” conducta va a ser puesta al descubierto, sepa la que se le viene encima. Por supuesto, la historia no será publicada si el o la “protagonista” están dispuestos a desembolsar cierta suma de dinero.

Algunas de sus víctimas deciden matar al chantajista antes que pagar, pero fallan sistemáticamente. Hasta que se dan cuenta de que la unión hace la fuerza…



Versión: VO + Subts. españoles e ingleses

Formato: .avi

Calidad: DVDrip

Tamaño: 1.38 GB

La verdad al desnudo

 


 

Curiosidades varias, algunos cotilleos (de vez en cuando) y un poco de rollo de mi cosecha


Otra inteligente muestra del cine de humor inglés de la década de 1950, dirigida por Mario Zampi, de quien podéis encontrar en el Blog otras dos divertidas muestras de su talento: “Risa en el paraíso”, de 1951, y  "Esta es la noche", de 1954.

En cierto momento de la película Sonny MacGregor (el personaje interpretado por Peter Sellers) cita unos versos de Enrique VI, Parte III, Acto III, de William Shakespeare  (*):

“Seré tan buen orador como Néstor, mentiré con más astucia que Ulises, y como Sinón, conquistaré una nueva Troya”.

Tres personajes de “La Odisea”: Néstor, apodado “el viejo”, cuya opinión era tenida en gran estima, Ulises (Odiseo),  astuto y brillante, y Sinón,  quien con engaños convenció a los troyanos para que introdujeran en la ciudad el caballo de madera que fue su perdición.

(*) Ya sabéis que aprovecho la menor ocasión para enrollarme, de modo que, aunque no tenga nada que ver con “La verdad al desnudo”, quiero citar aquí (y recomendaros) la magnífica y multipremiada serie “The Hollow Crown” emitida por la BBC 2, basada en las dos tetralogías históricas de Shakespeare.

 


La primera tetralogía la componen las tres obras dedicadas a Enrique VI y la dedicada a Ricardo III; la segunda tetralogía está formada por “Ricardo II”, las dos partes dedicadas a Enrique IV y la que se ocupa del reinado de Enrique V.

La serie sigue el orden cronológico histórico, aunque no fue este el orden seguido por Shakespeare al escribir estas obras. (Las tres dedicadas a Enrique VI fueron escritas en 1594; “Ricardo III” en 1597, igual que “Ricardo II”; las dos partes dedicadas a Enrique IV lo fueron entre 1598 y 1600; y escribió “Enrique V” en 1599).

 Si estáis interesados en esta serie, por cierto, excelentemente traducida y subtitulada por nuestros queridos Scarlata y Drakul. podéis visitar la página correspondiente si seguís este enlace: The Hollow Crown


Otro de los personajes, la escritora Flora Ransom (interpretada por Peggy Mount), entra en una farmacia buscando “algo fulminante” (“Some knock-out drops”) y le es sugerido “un Mickey Finn”, que no es otra cosa que una bebida alcohólica mezclada con un somnífero.



Y ahora una pequeña aclaración respecto a la traducción de los subtítulos.

Como todos sabéis, en todos los idiomas pueden producirse equívocos con palabras que suenan aproximadamente igual pero cuyo significado es bien distinto y cuya traducción, si se hace literalmente, carece por completo de sentido. Algo así sucede en este caso, aproximadamente a los cuarenta y cinco minutos de la película.



El personaje que interpreta (magnífica y desternillantemente, por cierto) Peter Sellers, necesita hacerse con una cantidad de pólvora para llevar a cabo sus planes; para ello se dirige a una armería y allí tiene lugar el siguiente diálogo:

-Buenas tardes. Voy a pasar una jornada de caza y quisiera algunas balas, por favor.

-¿Unos cartuchos? Por supuesto, señor. ¿Alguna marca en particular?

-No. Mientras tengan pólvora están bien.

-¿Calibre?

-¿Liebre? No, no. Yo cazo faisanes, conejos… Cosas pequeñas, ya sabe…

-No, no, señor. Calibre… Ca-li-bre. ¿Doce, veinte o cuarenta?

El malentendido entre “calibre” y “liebre”, que en español queda cogido un poco por los pelos, tiene pleno significado en inglés pues “calibre” (bore) suena igual que “jabalí” (boar). La traducción literal habría sido:

-No. Mientras tengan pólvora están bien.

-¿Calibre?

-¿Jabalí? No, no. Yo cazo faisanes, conejos… Cosas pequeñas, ya sabe…

-No, no, señor. Calibre… Ca-li-bre. ¿Doce, veinte o cuarenta?

Me ha parecido oportuno sustituir “jabalí” por “liebre”, con lo que el equívoco parece un poco más lógico, y, puesto que la liebre también es caza menor, he traducido “small fry, you know” (caza menor, ya sabe) como “cosas pequeñas, ya sabe...”

 




 


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