La mujer y el monstruo (1954)



Título original
Creature from the Black Lagoon
Año
1954
Duración
72 min.
País
Estados Unidos
Director
Jack Arnold
Guión
Harry Essex & Arthur A. Ross
Música
Joseph Gershenson
Fotografía
William Snyder (B&W)



Reparto
Richard Carlson, Julia Adams, Richard Denning, Antonio Moreno, Whit Bissell, Nestor Paiva, Ricou Browning
Productora
Universal Pictures
Género
Ciencia ficción. Terror. Aventuras | Monstruos. Serie B. 3-D



SINOPSIS 
 Una expedición en el Amazonas ha encontrado restos fósiles de una criatura anfibia. El Dr. David Reed y su novia Kay Lawrence encabezan una investigación científica para encontrar mas rastros. Internados en el río, descubren que los ayudantes que habían quedado custodiando la zona del hallazgo han sido atacados por una criatura salvaje. Mientras tanto, la excavación avanza sin resultados, y el Dr. Reed propone investigar el final del afluente, que desemboca en la laguna negra, donde puede encontrarse parte de la tierra desprendida por las aguas del río - y hallar el resto de los fósiles -. Pero una criatura humanoide los acecha desde el agua, y pronto comenzará a atacar a los integrantes de la expedición





LA MUJER Y EL MONSTRUO 
EL ORIGEN DE LA CRIATURA: DE LA LEYENDA AL MONSTRUO CINEMATOGRÁFICO

 Una expedición científica viaja al Río Amazonas para investigar los restos fósiles de un desconocido animal de la era Devónica. Una vez allí, descubrirán algo estremecedor, la presencia de una criatura, mitad pez mitad humano, que amenazará sus vidas. Así comienza la historia de La mujer y el monstruo de 1954 dirigida por Jack Arnold, y así se dará a conocer uno de los personajes fantásticos más célebres en la década de los cincuenta, el popularmente conocido como Gill-Man. Figura terrorífica que co-protagonizó dos films más en la misma década, y que se unió posteriormente al elenco de monstruos que ha alimentado nuestra cultura popular.




Y aunque pocos conocen sus orígenes, son muchos los que relacionan esta criatura como una de las figuras que formaron parte del amplio abanico monstruoso de la Universal en aquella década dorada del cine de terror y ciencia ficción. Esta es la historia del origen de aquella criatura, una historia que comienza años antes de aquel cinco de mayo de 1954, cuando aquel monstruo de las profundidades del Río Amazonas, apareció por primera vez en una pantalla de cine



Concretamente hay que remontarse durante los días de grabación de la obra cinematográfica de Orson Welles Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941), cuando, durante una cena en casa de Welles, en la que estaban presentes junto al director y William Alland, la actriz de origen mejicano Dolores del Río y la pareja de ésta, el director de fotografía Gabriel Figueroa, este último contó una leyenda popular mejicana que trataba de una criatura que vivía en el fondo del río Amazonas y que una vez al año, aparecía para secuestrar una doncella de una población cercana. Los aldeanos, aceptaban esta intrusión a cambio de la ausencia de la criatura durante el resto del año. Figueroa añadió un elemento al relato que lo hizo más inquietante. Según el director de fotografía, la criatura no solo era real, sino que él mismo podía aportar fotografías que demostraran su presencia




DATOS DEL ARCHIVO

V.O.S.E.

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3,27 GB


V.E.

DVD
AVI
860 MB





'La mujer y el monstruo': la película que inspiró 'La forma del agua' sigue tan sugestiva y poética como hace 66 años 

A estas alturas ya es de dominio público: la ganadora de los Oscar 2018 a mejor película, director, banda sonora y diseño de producción nació de una frustración infantil. Concretamente, la que puso de los nervios a Guillermo del Toro cuando salió de ver 'La mujer y el monstruo' (título español para el mucho más evocador 'Creature from the Black Lagoon') profundamente decepcionado porque los paradigmáticos mujer y monstruo no acababan juntos



Lo curioso es que, pese a la inevitable romantización que los años le han dado a la película, no hay ningún tipo de reciprocidad, empatía o entendimiento entre ambos. Posiblemente son muchos años en los que nos hemos acostumbrado a la idea del monstruo con buen fondo cautivado por la belleza de una fémina y que gracias a ella / debido a ella se sacrifica para no hacer daño a sus congéneres (los de ella, claro). De 'King Kong' a las primeras películas góticas de la Universal, como 'El doctor Frankenstein' o 'El hombre lobo', el monstruo siempre era un señor torpe pero galante. En este caso, algo menos.



Poética submarina

Por asombroso que pueda parecer dado que hoy aún se la ve erróneamente como producto camp, el impacto y fama de 'La mujer y el monstruo' (500.000 dólares de presupuesto, tres millones de recaudación) vino de que el público nunca había visto un monstruo así. El diseño se distanciaba del estilo "maquillaje y prótesis sobre un actor" de anteriores monstruos de la casa, con un traje de cuerpo completo de un detallismo que aún hoy resulta espectacular: la textura escamosa, el escalofriante brillo de vida en los ojos, las branquias palpitando con la respiración del monstruo...




El diseño del monstruo tiene una peculiar historia detrás: su creadora fue una mujer, Millicent Patrick, polifacética artista que participó como actriz en 21 películas, hizo diseño de producción para muchas más y se convirtió en la primera animadora contratada por Disney.




Antes de 'La mujer y el monstruo' participó en varias películas de monstruos de Universal con diseños parciales de las criaturas, pero Gill-Man fue su primera creación total. Por desgracia, el entonces muy popular George Hamilton “Bud” Westmore, hoy famoso por sus prácticas profesionales poco éticas, luchó para que el nombre de Patrick quedara fuera de los créditos iniciales y recibir él toda la fama.




Llegaron a crearse dos trajes del monstruo. Uno para el nativo de Florida Rico Browning, cuyo estilo a la hora de nadar tras ser filmado para unos planos submarinos de prueba gustaron a Arnold. Y otro para el especialista Ben Chapman, que interpretó a la Criatura fuera del agua y que medía dos metros de altura, así que no podían compartir el traje. Esto llevó a sutiles diferencias entre ambos disfraces. Por ejemplo, el traje de Chapman tenía unos abdominales extra al ser más grande.





Por eso, en las sugestivas escenas submarinas, las más famosas de la película, en las que el monstruo espía a Julia Adams mientras ésta se refresca en las turbias aguas de la Laguna Negra, lo vemos todo desde la perspectiva de la criatura.
Estas escenas, que en su día estuvieron maravillosamente potenciadas por el efecto 3D con el que se rodó la película, se convirtieron rápidamente en las más recordadas, y son claramente las que más han influido a Del Toro, ya que despiden una poética ingrávida y siniestra muy especial, además de un curioso erotismo que, a diferencia de lo que sucede en 'La sombra del agua', queda eternamente sin enunciar -por motivos obvios-.




Comentarios

  1. Gran Post gracias

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    1. He publicado pocos posts en esta segunda etapa de lo que para mi será siempre "el foro", pero siempre he intentado hacerlo con el máximo cariño , gracias por el comentario

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